Lo bueno fue el largamente esperado lanzamiento del navegador web Google Chrome y los servicios nuevos que nos proporciona este navegador.

Lo malo fue descubrir que al construir el Google Chrome se usó una vieja versión del WebKit, el mismo que usaba el viejo Safari v3.1, presentando las mismas vulnerabilidades detectadas en su momento y que hoy Safari ya lo solucionó. Google estaba avisado sobre estas vulnerabilidades y las podía haber solucionado antes de lanzar el navegador. (Ver: http://www.atajotv.com/primeras-vulnerabilidades-detectadas-en-google-chrome/)

Lo feo se ha descubierto gracias a gente que sí lee las EULA (End User License Agreement) o licencia de uso; la cláusula 11 de los términos de uso implicaban una serie de condiciones insólitas sobre el contenido generado a través del navegador, lo que le permitía a Google hacer libre uso del contenido, aunque respetando los derechos de autor.

Entre otras cosas en la cláusula 11 en castellano todavía se lee: “Conservará los derechos de autor y cualquier otro derecho que ya posea del Contenido que envíe, publique o muestre en los Servicios o a través de ellos. Al enviar, publicar o mostrar Contenido, estará concediendo a Google una licencia permanente, internacional, irrevocable, no exclusiva y que no está sujeta a derechos de autor para reproducir, adaptar, modificar, traducir, publicar, representar y mostrar públicamente, así como para distribuir cualquier Contenido que envíe, publique o muestre en los Servicios o a través de ellos. Esta licencia se otorga con el único propósito de permitir a Google publicar, distribuir y promocionar los Servicios y puede revocarse para determinados Servicios, según lo estipulado en las Condiciones adicionales asociadas.”.

Estos términos que aparecían en el EULA en inglés, encendió la polémica, la que ardió como un reguero de pólvora. ¿Era un descuido derivado de reutilizar la misma licencia usada en otros servicios sin molestarse en adaptarla, o era un intento de apropiarse de información privada?

Rebecca Ward, Senior Product Counsel de Google Chrome, confirmó que era sólo un error, que se iban a retirar los segmentos polémicos del punto 11 de la licencia y que esto tendrá efecto retroactivo para los que ya habían descargado el navegador.

La EULA en inglés se cambió, modificándose los segmentos polémicos y aunque todavía no ha sido modificado el EULA en castellano, debemos recordar a nuestros amigos que todavía guardan temor o creen que es parte de una teoría conspirativa, que: “La traducción que Google le proporcione de la versión en inglés de las Condiciones es únicamente a título informativo. La versión en inglés será la que prevalecerá y regirá su relación con Google”.

Debemos anotar además, que un producto Open Source como este puede ser recompilado a partir del código fuente, perdiendo validez el EULA original, pues al recompilarlo se está usando otro producto.

Mayor información en:
http://arstechnica.com
http://tapthehive.coms2153xl21