Por: Max Ugaz
Las tecnologías de la información y la comunicación han sido empleadas desde siempre para darle soporte al negocio. Su función tradicional es accesoria al negocio en si mismo y se usa principalmente para procesar datos masivamente y distribuir información. Sin embargo desde los años 70 algunas empresas han demostrado que su uso puede ir mucho más allá, hacia la generación misma del negocio.

Lamentablemente hay una idea errada; pero muy difundida en el mundo empresarial, acerca del rol de las tecnologías de la información en el negocio: sirven para darle soporte al negocio. En buen romance esto significa que no están en el centro mismo del negocio sino debajo de él.

Esta idea se refleja al interior de la organización, basta con analizar la posición que tiene el responsable de las tecnologías de la información: normalmente debajo de la gerencia de finanzas o administración, sin participación en el comité de dirección y con un encargado o gerente de sistemas cuyo perfil es más el de un técnico sin formación en negocios que cuenta con muy poco peso específico frente a otras áreas como finanzas, marketing o producción.

Aclaremos la idea de dar soporte. De manera general, al área de sistemas se le encarga el llevar el registro de todas las transacciones externas e internas e informar sobre el estado de todos los recursos del negocio; además debe realizar todas las tareas de mantenimiento de programas, copias de respaldo y garantizar la disponibilidad de todo el equipamiento de cómputo. Es decir actividades importantes y necesarias pero que no hacen el negocio, que no están involucradas con el diseño de los productos, la preparación y entrega de los productos y servicios, el mercadeo y la promoción, ni con la gestión de fidelidad de los clientes.

¿Existe algún enfoque distinto para las tecnologías de la información que el de sólo dar soporte el negocio? Aunque usted no lo crea sí existe y ha venido siendo usado hace más de 30 años: usar las tecnologías para hacer el negocio.

Hay tres ejemplos que ya son clásicos y que resultan muy ilustrativos para el público en general, en particular empresarios y ejecutivos:

- La primera red de cajeros del Citibank
- La red Sabre de American Airlines, y
- La Red de Colores de Benetton.

Lo que caracteriza estos tres casos es el uso de las tecnologías con un claro enfoque orientado a hacer negocios y no como soporte de las operaciones, además la época es la misma cuando las tecnologías de la información y las comunicaciones tenían costos exorbitantes en comparación con los de hoy y finalmente la falta absoluta del Internet en esa época. Empecemos por el primer caso.