La NASA recientemente desarrollo una nariz electrónica para controlar la calidad del aire respirado en la lanzadera espacial Endeavour y más tarde en la Estación Espacial Internacional. Para sorpresa de muchos se ha detectado que esta nariz electrónica tiene una nueva y útil habilidad, la de olfatear células cancerosas.
Los científicos de la NASA han descubierto que además de detectar contaminantes entre aproximadamente un rango de una a 10.000 partes por millón, la nariz electrónica puede distinguir entre el olor de una célula cerebral normal y otra cancerosa.
Esta nueva posibilidad ha despertado el interés de grupos como la Brain Mapping Foundation, City of Hope Cancer Center y Jet Propulsion Laboratory, que han estado probando el dispositivo con la intención de hallar nuevas formas de comprender el desarrollo del cáncer. Los resultados de sus investigaciones serán publicados en junio.
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http://www.sciencedaily.com
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